
Cuando la justicia, en primera instancia, absolvió a los músicos de Callejeros, creí que ellos finalmente encontrarían algo de la paz que perdieron el 30 de diciembre de 2004. Una paz que podría morigerar ese estado de recurrida perturbación que los llevó a tomar, una y otra vez, todas y cada una de las decisiones que solo incrementaron un rechazo hoy abrumador. (más…)
