Acá está el polémico video por el que Macri deberá declarar ante la Justicia. Pareciera ser el backstage de un clip promocional, ya que se lo ve al bueno de Mauricio haciendo movimientos con su boca porque “siempre tengo el complejo de no modular”. Escoltado por una corte de risas adulonas, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires improvisa unos pasos humorísticos metiéndose con temas que fueron de alto tenor en la campaña.
Primeramente bromea con el límite que la ley plantea para gastos de campaña: “Lo de Francisco (De Narváez) con sus avisos… yo lo llamé y le dije que afloje porque estaba saturando ya… ¿cómo hace con la cuenta esa legal? se fue a la mierda…”.
Las risas del improvisado auditorio (¿algún asesor de imágen, algún jefe de campaña?) lo puso en clima y dobló la apuesta: retomó las críticas que Pino Solanas le hizo a Gabriela Michetti en el debate televisado acerca de 54 prostíbulos habilitados por el Gobierno de la Ciudad. “Estamos con poco trabajo, Pino ¡hay que darle trabajo a Constitución!… yo puse ‘una tintorería, un prostíbulo, una tintorería, un prostíbulo’ (una mujer acota de fondo: “Para que sean limpitas”) ¡porque sino las sábanas están sucias, Pino! “, agitó un Macri ya por entonces desenvuelto frenta a cámara.
Envuelto en las llamas del mismísimo averno, concluyó el sketch con un remate sencillamente sensacional: “Un par de jodas así saldrían bien…”.
El último posteo quedó lejos, allá en el tiempo. No se me ocurre nada concreto para romper el hielo pero, de las cosas que me vienen dando vueltas por la cabeza, se me caen algunas pastillas: (más…)
Media hora titubeando y metiendo pausas con sus párpados a media asta, queriendo imprimirle una impronta épica a un discurso cansino. Era como imaginarse a Atila enfrentando a sus enemigos, pero pasado de sueño, en mula y con cara de nada. Si no fuera por las generosas orejotas (¡el Topo Gigio!) hubiese creído que era un replay de Riquelme anunciando su semiretiro de la Selección. ¡Si hasta justificó la decisión en nombre de su familia! Pero, era Cobos. Julio Cleto Cobos. Los Senadores lo fulminaban con las miradas. A Pichetto, después de protagonizar un griterío con el salteño Romero, parecía que le iban a estallar las córneas. Es como una película de suspenso. ¿Viene el cuchillazo? ¡No! Retoma la palabra, anuncia algo importante ¡Sí! Señores Senadores, les pido un cuarto intermedio ¡No! Votamos de vuelta ¡Sí! Pero reflexionen sobre sus votos ¡No! Estamos iguales, voy a desempatar ¡Sí! Y ahí, después de 17 horas, se sabe lo que el pueblo quiere saber: “todo bien, perono, gracias”.
Algunas pastillas sobre el acto de Cristina Kirchner el martes 18 de junio de 2008 en Plaza de Mayo:
* Arengando cada cuál a su manera, Coco Silly (con su hit “¡viva la Patria!”) y el cordobés Daniel Aráoz (se le escuchó decir “vamos”, también “¡vamos!” y creo que un “¡vamooooooos!”) fueron los maestros de ceremonia que anticiparon los shows, anunciaron a la Presidenta y también hicieron servicio comunitario dando nota sobre niños perdidos y cosas por el estilo.
* Horacio Fontova e Ignacio Copani fueron “las bandas soportes”. El primero dijo que votó a Cristina y le mandó un saludo a Diego Capusotto (¡) antes de arrancar con “Rutas argentinas” de Almendra. Alguien le pidió “Me siento bien” y él respondió con dos chacareras. Copani prometió no tocar ninguna de sus odas a River Plate y cuando anunció un tema para “una mina que tengo”… bueno… se refería a Evita.
* “Soy un artista del campo”, dijo Copani. “Del campo popular”, agregó. Habendo tanto bombo dando vueltas, alguien podría haber coronado ese paso de comedia con un redoble, ¿no?
* Un minuto de silencio por el muchacho que falleció aplastado por una lámpara de bronce. Lo único que se escuchó durante ese instante fue el helicóptero de C5N, cuyas aspas se batían a toda velocidad sobre la Pirámide de Mayo.
* Cristina Fernández habló de “la plaza del amor y los sueños”. Al final, Néstor Kirchner se le acercó al oído y le susurró “te amo mucho, mucho”. Perdón, pero… ¿estábamos en un acto oficialista o en Woodstock?
* Dos pebetes de jamón y queso por $5, porrones de cerveza y choripanes tamaño extra large fue el menú de los vendedores ambulantes. La ganga de la tarde: la bolsa de garrapiñadas a $1, cuando el acto estaba por terminar…
Trece candidatos y ni un llamado * Dos diputados tentados a renunciar antes de asumir * Las historias de Larry de Clay, Pinky, Bilardo y el Doctor Zin * Un The Police quiere tomar una cerveza con Cristina * Preso por no ser presidente * A Castrilli le tocaron el pito en Almirante Brown * La vida por un voto * El día que perdió Quindimil * Para Posse: “va para atrás” * Revuelo por fotolog de Florencia K *Estas, y otras apostillas sobre las elecciones 2007, clikeando abajo.
La escena pertenece a Las mujeres son cosas de guapos, la última película que Olmedo y Porcel hicieron con los hermanos Sofovich (tal vez, la mejor dirección cinematográfica que tuvieron ambos actores)
Al margen de su condición de comedia picaresca, el film está situado a principios del siglo XX y habla de cosas tan características de la época como el fraude electoral, los asesinatos por poder y el negocio prostibulario sostenido por comisarios y caudillos.
Un guión bastante particular, teniendo en cuenta que la obra fue estrenada en marzo de 1981. Rufino Tereso (Alberto Olmedo) y Jacinto Busarda (Jorge Porcel) brindan un inentendible discurso político ante los seguidores del Partido Conversador (sí: con-ver-sa-dor), presentando sus candidaturas para Gobernador y Vice. En comparación con las extensas arengas de la actual campaña, la de Rufino Tereso es tentadoramente irrestible: sigue sin aportar nada, pero por lo menos es escueta.
En otra parte de la película, Jacinto Busarda propone cerrar los colegios y dignificar las prisiones, “porque a la escuela no vamos a volver, pero a la cárcel vamos de cabeza”.Otra escena imperdible: CLICK ACÁ
Si se lo cruzara en la calle, Chilavert le gritaría “¡tu no has ganado nada!”. Pero al cabo de 16 elecciones en la que jamás llegó siquiera al 0,5 %, parece que lo importante es competir (o, si no lo logra, pedir la impugnación de otros candidatos tal como hizo con De Narváez y con Scioli). Quién es Ricardo Mussa, este eterno candidato, vendedor de lonas, amigo de Gil y Gil e hincha de Chacarita, cuya primer medida como Presidente será ordenarle una rinoscopía a Diputados, Senadores, y empleados del Congreso de la Nación.
El programa “A dos voces” (TN) eligió el día de la lealtad peronista para enfrentar a aspirantes a Senadores por la Capital (“los cuatro principales candidatos”, remarcó el conductor Gustavo Sylvestre) en lo que terminó siendo un debate encubierto sobre las propuestas presidenciales. En medio de la hojarasca atiborrada de cifras, porcentajes, promesas, reproches y hasta guerra de cartulinas, sucedió esto.